| En la primera Diksha vi por mi tercer ojo un globo violeta
que se aproximaba desde la izquierda y entraba en mi coronario, a partir
de allí fulgurantes puntos violeta brillante que se tornó en
un azul hermoso y quedó toda mi pantalla en ese azul. Luego un gran
cansancio y paz, mucha paz. En la segunda Diksha se me fue el cansancio
y todo se tornó en alegría, luz, paz, seguridad y contento.
Mucha energía, poca comida, mucha actividad. Estoy soñando
mucho y recuerdo los sueños. También tomo conciencia si hay
algo en mí comportamiento que no está bien. Tengo muy tranquilo,
creo que casi desapareció, mi monólogo mental. Apareció la
aceptación de lo que es. Mi hermano está muy, muy bien. El lunes siguiente a la Diksha me llamó furioso diciendo que eso no era de Dios y mil cosas desagradables; no obstante esto lo dejé ser sin ira (antes la ira se apoderaba de mí, sobre todo con él). El viernes estuvo en casa y era otra persona, reconoce muchas cosas positivas que está sintiendo a partir de la Diksha; aumentó su voluntad, su claridad mental, está más contento. Creo que si la Diksha opera en él el milagro que espero y deseo, voy a ser totalmente feliz y creo que hasta me animaría a viajar a India. Con todo esto he recibido tus bendiciones y te las retribuyo. Un gran abrazo. Ana. |