| ¡¡¡¡Aaaahhhhhhhhhh!!!! Queridísima Divinidad. ¡OH! Qué más puedo decir, al haber estado en contacto directo contigo, en esta oportunidad, nos fusionamos, ya que sentí que éramos una sola masa de energía viva, que salía por las habitación como los rayos del sol en uno de estos últimos días caraqueños, llenos de energías que entraban y salían sin Dirección alguna y en busca de receptores, con corazones abiertos y mentes iluminadas al mismo tiempo. El taller maravilloso, muy sentido, la sensibilidad estuvo a flor de piel, en esta oportunidad decidí que iba a tratar de hacer una meditación profunda, relajarme lo más que pudiera en el ejercicio de la posición más cómoda, lo que finalmente logré con éxito y sin molestias ni dolores en ningún lugar de mi cuerpo, la respiración hizo que no distrajera mi mente en dolores banales ni mucho menos sonidos extraños que no fuesen los de mi propio cuerpo, desde que me di cuenta que podía controlar mi respiración me decidí a emprender mi gran camino a la meditación sin importarme nada, ya que muchas veces me frené porque me daba miedo pasar por algo desconocido, pero Queridísima Divinidad, esta vez como ya te puedo palpar, quise probarme, y me encantó, llegué muy lejos me fui dejando ir y tú hiciste el resto, sentí las manos más bellas que alguna vez me hubiesen tocado, si en esta oportunidad sentí que Tu las ponías sobre mi cabeza y esas manos con una fuerza angelical me abrazaban con sus alas y me mecían en un vaivén hasta dejarme en una posición muy grata y mi cuerpo danzaba para Ti, mis manos sentían lo cerca que estabas, en dos oportunidades te toqué, y sentí que subí, si como si mi cuerpo levitara, estaba demasiado sutil, que hasta la brisa más suave me hubiese elevado, y tú en mi hicieron que mis manos se tornaran en suaves bendiciones para todos los presentes, había un olor de amor que me seguía conectando contigo sin dejarme salir, seguimos danzando al son de la música y continuaba deleitándome de los más grandes placeres de tu existir, luego me dejaste y descanse, que belleza lo logré y sin miedo alguno ya que Tú estabas allí nunca te separaste de mí y me di cuenta que nunca lo harás. Cuando me fui de aquel lugar sentí que te dejaba pero solo por momentos ya que de repente sentí que estabas conmigo en mi carro, no quería dejar de tenerte allí, mi música me lleva por mis caminos junto a los tuyos a diario, para así dar de mi a quienes me pones en mi camino diario y así dar lo mejor que has dispuesto. Ese otro momento de conexión y meditación fue completo, volví a conectarme, me encanta saber que tengo como una línea directa contigo, la cual solo la pido y de una vez cae, si desde mi corazón ella pide y siempre estas allí para mí. Sabiendo que te necesito tanto y yo ansiándote tanto estamos hechos la una para la otra, si Divinidad, volví a ansiar, tocarte y así fue, cuando hicimos la Bendición final, ya sentada estaba contigo, solo lista para que me llevaras de la mano ante ese podium maravilloso que nos has dado para que recibamos de ellos tanto, esta vez fui despacio sintiendo la paz que llevaba mi corazón y mis pisadas eran como si estuviese en el aire, me ayudaste a arrodillarme ante una persona maravillosa que con tus manos dirigidas a mi cabeza, me trasmitió una energía roja que llenaba mi cuerpo entero mis manos en posición de oración se derritieron ante su fuerza, me levantaste y al pasar a la otra comencé a sentir la vibración desde el mismo momento que me arrodillé ante ella, me tumbó hacia abajo sin poder subir la cabeza, mas me pareció que rendía culto ante tu Grandeza, con la fuerza de tu ayuda me llevaste a la siguiente quien me tomó por mi cabeza pasando un verdor a mi cuerpo y así sintiendo la fuerza de tu sanación, muy agachada como si no me soportaran las piernas, me guiaste a la siguiente pero ya muy mareada, sé que entre manos tuyas y de ella misma me posicionaron par recibir una bendición con un color muy raro era entre fucsia y viola sin fuerzas caí en sus piernas, me sentía llena de tanta Bendición que tenía la necesidad de caer, no podía más, me ayudó una manos muy tierna y me levantó debió haber sido la tuya, para pasar al momento en que con una fuerza en sus manos me llevó desde lo más bajo hasta lo más alto que había llegado en una Bendición, me ayudaste a respirar para tener fuerzas para continuar, ¡guao! Qué facilidad tienes para hacerme eso, Gracias. Cuando llegué a mi lugar quise acostarme dando gracias al momento vivido me puse boca abajo y no necesité de voltearme para nada hasta que se acabó la Bendición, todos lloramos ya que se sentía tu fuerza, tu amor, tu calor y la energía vibrante en el lugar y en todos los corazones. GRACIAS… En la tarde llegaron muchísimas personas para recibir Bendiciones en el día de la Gratitud, ¡¡¡¡¡Aaaahhhhhhhhhh!!!!! de nuevo Tu mi divinidad, te apoderaste de todos nosotros para entrar y del mero centro de la conexión contigo para así expandir y proyectar los rayos de energía misma a todos, miles de hogares y familias quedaron benditas y abiertas a tu merced, sólo con un toque más de dulzura se abrirán y rendirán ante Tu Grandeza, Ellos fueron pasando entre todos y cada uno de los asistentes para hacernos sentir una vez más Tu presencia, allí estabas en todo momento se sentía lo llevaban en la piel, en el aire en los movimientos, en el aroma y que en comunión con la melodía hacia que nuestra meditación fuese de altura, la danza era inevitable, me sentía embriagada de Ti, manos pasaron por mi cabeza y todo pasaba a mi corazón y de allí hacía como un choque que expandía y se extendía por todos los rincones de mi cuerpo, con mi cuerpo y mis manos danzantes una y otra vez te toqué pero en agradecimiento, cada uno de los otorgadores de Bendición fueron a la vez benditos en el momento que me impusieron su emergía, si Divinidad, esta vez pedí mucho por todos y cada uno de los escogidos por Ti, esta vez hubo una pausa larga entre las anteriores y la última persona que me dio bendición, en ese momento me acordé de otro de los Otorgadores que no estaba presente, pero logré sentir sus manos sobre mi cabeza abrazándola toda, en mi agradecimiento y danza, llegó la persona que faltaba y con una sincronización espuenda, entre Tu, Ella, la música y mi danza logramos unirnos en espléndida Comunión contigo, fue Mágico cuando ella pone sus manos, yo las alzo al mismo instante para así llegar a pedir que la Bendigas, ¡¡¡oohhh!!! Que espléndido, no quise descansar ya que mi cuerpo estaba fusionado con la mente y eso hizo que no me cansara… ¡¡Ah!! Gracias por existir Queridísima Divinidad… Ahora a sentir y dejar fluir. Luzma. |