Testimonio de Pragñanandji.

Iluminación.

Pragñanandji es un Dasa/guía de la Oneness University de India.


Como podemos darnos cuenta, existen muchos buscadores espirituales en el mundo, muchas personas obsesionadas por la Liberación última, obsesionadas porque algo extraordinario debe suceder para liberarse totalmente, lograr este estado permanente de dicha divina o Ananda. Y se obsesionan, luchan, van de uno a otro curso espiritual, meditan por años, realizan Tapas (prácticas espirituales intensas) y siguen todo tipo de prácticas ascéticas y austeridades. Pero existe mucha gente que aún está estancada y mucha que incluso ha encontrado todo tipo de desilusiones.

Pero yo siento que el genuino, simple, apropiado mensaje de Iluminación es este: la Iluminación es una experiencia tal en donde verdaderamente somos capaces de experienciar esta realidad. Y esta realidad no es más que la naturaleza, y esta naturaleza no es más que la manifestación de esa Consciencia Colectiva, de esa Consciencia Suprema. Ahora, ¿cómo se experimenta eso?

Hoy, cuando un hombre desea entrar en ese estado, está buscando, buscando, está aburrido de esta vida, dice: “¿Qué es esta vida? ¿Por qué tengo que aburrirme? ¿Por qué tengo que tener una familia? ¿Por qué tengo que tener esta mente?” Esta mente que comenta, esta mente que nos pone en grandes dosis de lucha y prácticas, dice: “No, tienes que llegar allí, eso es lo último, esto es lo último”, y esto te deja obsesionado, obsesionado, obsesionado.
Lo que quiero decir es esto: el verdadero estado de Iluminación, o el estado de Liberación, el que estoy experimentando hoy, es un estado, es una clase de estado sereno, hermoso, en el que cuando estás experimentando algo, cuando tus sentidos están experimentado algo, estás simplemente experimentando la realidad como es. La mente no interfiere, la mente es algo que utilizas. La mente es algo que se convierte en tu esclava.

Si se dan cuenta la Humanidad es básicamente la esclava de esta problemática, de esta mente de tipo animal que le provoca problemas casi permanentemente, 24 horas al día. Pero éste es un estado hermoso donde la mente se convierte en una esclava. Es algo como el jabón. Cuando vas al baño, cuando estás en la ducha, usas jabón. En la medida en que necesites usar jabón, lo usas. No es algo que te domina, que te produce problemas. Depende de tu deseo. Cuando lo deseas, lo usas; de otra manera hay calma, hay satisfacción, hay paz. Lo que quiero decir es que cuando estás experimentando la realidad la mente es algo que utilizas cuando lo deseas. De otra manera, está totalmente pacífica y en silencio. Es algo donde la mente está totalmente en calma, la mente está simplemente atestiguando la naturaleza. Y lo bello de este estado es –cuando la mente está totalmente en calma- que los sentidos comienzan a experimentar la realidad. Todo el ser, toda la consciencia, comienza a experimentar la realidad. En ese momento eres capaz de experimentar la presencia de esa Consciencia Suprema, la presencia y ese extraño amor incondicional que emana de prácticamente cualquier cosa en este Universo.

Hoy nuestro amor es definido. Está definido en una forma particular: obtenemos amor de nuestros parientes, de algunas cosas materiales, de algunos placeres. Pero este es un estado hermoso en donde prácticamente en cada minuto cualquier experiencia pequeña en esta Tierra tiene sólo un mensaje, y éste es: amor. Ese mensaje es: una extraña clase de silencio y de plenitud donde eres llenado con cualquier experiencia, te mantienes viendo a una persona docenas de veces.

Cada vez que la ves, ella aparece nueva para ti. Cada vez que la estás experimentando sientes como si emanase un constante flujo de amor sin ninguna razón, sin ninguna condición, simplemente está allí. Y ese es un bello estado, donde cada momento se convierte en una experiencia divina para ti, y en esa experiencia no te obsesionas por un fin. En esa experiencia, las preguntas: ¿Por qué esta vida? ¿Por qué he venido a esta Tierra? ¿Cuál es la causa última de la vida?, sencillamente desaparecen. Sencillamente se desvanecen.

Hoy, si estoy sentado, si estoy moviendo mi mano así, esta experiencia de mover mi mano es un fin en sí mismo. Cuando los estoy viendo a ustedes, cuando estoy transmitiendo este mensaje a ustedes, cuando uso una palabra del inglés –nombrando esa palabra, pronunciando esa palabra – esta experiencia es un fin en sí mismo.

Cuando experimentes este estado sabrás lo hermoso que es. Es el estado más simple pero es también el estado más profundo que el Hombre puede alcanzar. No es que entres en algún tipo de estado profundo donde estás totalmente fuera de este mundo. ¡No! Estás plenamente en este mundo. Estás trabajando. Estás viendo a tu esposa. Estás viendo a tus hijos. Cuando ves a tus hijos hay una extraña clase de amor rezumando hermosamente. E incluso si tienes que verlos las 24 hrs. del día, cada segundo que los estás viendo es algo bello, algo nuevo. Y la razón tras eso es que este Universo es una manifestación de esa Consciencia Colectiva. Y la mayor realización, el propósito más importante, el cual hoy Bhagavad Dharma está realizando, es: Sri Bhagaván y Bhagavati prácticamente logran que el Hombre tome contacto con esa Consciencia Colectiva. ¿En qué forma? “Cuando esa mente está totalmente en paz, cuando esa mente está totalmente silenciada, el ser, la consciencia dentro, toma contacto con esa Consciencia Suprema, con esa Consciencia Colectiva.” Y ese proceso, ese proceso espiritual es gatillado y llevado a cabo con la Gracia de Sri Bhagaván y Bhagavati.

Sri Bhagaván y Bhagavati hoy, en términos mitológicos hindúes, pueden ser llamados Avatar Purusha. Avatar Purusha significa principalmente una persona que viene con un propósito específico, el propósito de emancipar a la Humanidad, el propósito de rejuvenecer esta Humanidad. Y hoy Bhagaván y Bhagavati han venido con un propósito universal. Ellos han venido con el propósito universal de entregar la Iluminación a la Humanidad.

En términos simples, Iluminación significa que estás experimentando la Realidad, y cuando estás experimentando la Realidad, cada experiencia es plena en amor incondicional, completa en felicidad. Simplemente te mantienes viendo, te mantienes oyendo, te mantienes saboreando, y luego te vuelves loco. Sencillamente ríes, ríes y ríes. No puedo decir algo más sobre esto, tienes que experimentarlo. Este es el mensaje que tengo para el mundo entero. Esto es algo que tienes que experimentar.

Y este estado es algo que tiene que serte entregado, que no puede ser alcanzado porque la gente que ha estado tratando de alcanzarlo ha aterrizado en el dolor. Hay gente que lo logró, pero es puramente debido a la Gracia, es puramente debido a esa mano divina. No se trata de un simple esfuerzo humano. Es una combinación de esfuerzo humano y Gracia divina.

Hoy en Kali Yuga, en esta era, el proceso de Iluminación es muy rápido porque la Gracia de Bhagaván y Bhagavati es abundante. Así que todos esos buscadores, todos esos buscadores espirituales, toda esa gente que desea experimentar la vida, que desea salir fuera de la palabra llamada sufrimiento, han llegado realmente al momento preciso hoy de experimentar la realidad que está llena de amor, que está llena de dicha divina, que está llena de esa palabra llamada Ananda. Y la vida es un fin en sí mismo.

Esto es lo que quiero decirle al mundo entero... que el tiempo de la Iluminación ha llegado. El Hombre tiene que Iluminarse, este mundo tiene que Iluminarse, este mundo tiene que llegar a ser una clase de familia que experimente la realidad, la belleza, el amor, el amor incondicional de esta Realidad.

¡Namasté!



Traducción del inglés: María Cecilia (Chichi) Lorca M.

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